Ciudad Victoria, Tamaulipas.- El Gobierno de Tamaulipas, comprometido con la preservación de sus ecosistemas, ha reforzado las iniciativas para prevenir incendios forestales y restaurar la ecología en zonas estratégicas como la Sierra Madre Oriental mediante la Secretaría de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente (SEDUMA).
En estas actividades, se logró construir y mantener 136 kilómetros de brechas cortafuego, infraestructura crucial para controlar y detener incendios en áreas forestales de gran importancia ambiental, lo que complementa el trabajo conjunto con la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR) y la Secretaría de Desarrollo Rural, Pesca y Acuacultura del Estado.
Karina Lizeth Saldívar Lartigue, titular de la SEDUMA, enfatizó la relevancia de estas acciones preventivas, afirmando que “las brechas cortafuego son nuestra primera línea de defensa para proteger los bosques, la biodiversidad y las comunidades rurales. Cada kilómetro construido representa una barrera que salva vidas y conserva el patrimonio natural de Tamaulipas.”
Saldívar Lartigue también destacó el impacto social positivo que estas tareas generaron, ya que se realizaron a través de programas de empleo temporal, beneficiando directamente a los habitantes de las comunidades donde se llevaron a cabo los trabajos.
Además, Saldívar Lartigue mencionó que la SEDUMA promovió la creación de viveros comunitarios como parte de una estrategia para incentivar la participación social en los esfuerzos de reforestación. Gracias a una inversión de un millón de pesos, se produjeron más de 34 mil plantas nativas, principalmente para la reforestación de áreas naturales protegidas y zonas afectadas por incendios en la Sierra Madre Oriental.
“Nuestra estrategia no solo se enfoca en contener los incendios; también trabajamos para sanar el territorio, restaurar la vegetación nativa y reforzar la resiliencia de nuestros ecosistemas”, declaró.
La funcionaria estatal añadió que, paralelamente, en las costas de Tamaulipas, los esfuerzos de restauración se centraron en recuperar los manglares del municipio de Soto la Marina, un ecosistema crucial que protege contra huracanes, captura carbono y fomenta la biodiversidad marina. A través de la colecta, siembra y producción de 13 mil 500 plántulas, se reforestaron casi 10 hectáreas de manglar.
Saldívar Lartigue enfatizó la importancia de estas iniciativas, diciendo que “el mangle es vida. Cada hectárea recuperada de manglar se convierte en un escudo natural para nuestras costas y es un compromiso con la biodiversidad y el bienestar de las comunidades pesqueras.”
Todas estas acciones son parte de una política ambiental integral que no solo busca responder ante emergencias, sino que también previene y revierte proactivamente el daño ambiental.
Finalmente, subrayó que, con una visión a largo plazo, Tamaulipas reafirma su compromiso con la conservación de sus bosques, montañas y litorales, colaborando estrechamente con las comunidades y desarrollando un modelo de conservación que prioriza a las personas y la naturaleza.


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